Historia de la fiesta Navalis

Julius Maria Sobotka, Procesí na lodích v předvečer Svatojanský (scéna z XVIII. věku), 1896, kresbaLos inicios de la música acuática (música Navalis) están justificados por fuentes iconográficas ya en el siglo XV. Del periodo posterior procede la iconografía de la celebración de la fiesta de la esposa del dux de Venecia Griman, en el año 1597. Un año más tarde, también en Venecia, el dux se reunió con el explorador de música acuática Krystof Harant, procedente de Polžice y Bezdružice, cuya descripción de las fiestas acuáticas fue una de las primeras conocidas en el ámbito checo. En 1608 participó en Florencia en un festival de música acuática, que se celebró con motivo de la boda de Cosme de Médicis con la arcipreste María Magdalena. La música acuática también se tocó durante la regata para Fernando III, en Venecia en 1688.

Un número importante de fuentes históricas demuestran la existencia de barcos de música acuática en Francia.

La primera aparición de la música acuática en Praga tuvo lugar el 5 de mayo de 1627 con ocasión del transporte de los restos de San Norberto de Magdeburgo al monasterio premonstratense de Strahov.

Aunque los encargados de las celebraciones eran casi siempre los premonstratenses, la organización de la ceremonia del agua estuvo en manos de los estudiantes del seminario jesuita Clementino. Los jesuitas eran muy activos en la organización de juegos con música dramática, los cuales con frecuencia tenían lugar a orillas del río Moldava. Durante el siglo XVII, bajo su batuta, se llevaron a cabo distintos viajes alegóricos en fragatas, en los que se presupone también el uso de música acuática.

Los jesuitas sentaron las bases de la tradición de la música acuática en el río Moldava, gracias a la cual desde el siglo XVIII ha aumentado considerablemente la vida cultural de Praga. Quido Mánes, O pouti Svatojanské na Karlově mostě, 1852, dřevoryt

En un principio la música acuática tenía carácter puramente litúrgico. Su posterior desarrollo afectó significativamente la vida cultural y social del tribunal de Justicia de Dresden, ya que nunca faltó la música acuática durante las celebraciones, como refiere el periódico actual de Praga.

Los festivales de música acuática tenían lugar, en la mayoría de los casos, en el Puente de Carlos, pero también alrededor de las islas Strelecky y las rocas de Vysehrad.

En términos generales, la música acuática se puede dividir en: música de las fiestas de San Juan Nepomuceno, música de las fiestas de San Norberto y música acuática popular. Esporádicamente a lo largo de la historia aparece también con motivo de fiestas de la Virgen María, así como con motivo de fiestas no litúrgicas.

En las primeras décadas del siglo XVIII la música acuática no se celebraba frecuentemente sino sólo para eventos excepcionales. En 1708 tuvo lugar un festival de música acuática con ocasión de la colocación de la estatua de San Norberto en el Puente de Carlos. Este fue un caso bastante singular.

La celebración periódica de festivales de música acuática se puede atribuir a la orden de los Caballeros de Corazón Rojo, quienes organizaron la primera celebración de música acuática con motivo de las fiestas de San Juan Nepomuceno el 15 de mayo de 1715. Esta manera de celebrar la fiesta del Santo checo con barcos de música acuática se convirtió en una fiesta popular.

Los Caballeros de Corazón Rojo expandieron la leyenda “Tesoro Triplex” de Juan Carlos Rohn, según la cual el cadáver de Juan Nepomuceno fue arrojado al río Moldava desde el Puente de Carlos, siendo después encontrado cerca del Monasterio de los Caballeros de Corazón Rojo y sepultado en el templo de San Vito, en la iglesia de la Santa Cruz.

Esta leyenda es el objeto por el cual se empezó a celebrar la fiesta Navalis de San Juan Nepomuceno: “Esta celebración siempre ha comenzado en la víspera de la fiesta de San Juan Nepomuceno, que es el 15 de mayo, con la letanía de figuras y la bendición en el Monasterio de los Caballeros de Corazón Rojo, aproximadamente a dos kilómetros del Puente de Carlos. Después los cantantes y músicos abordan los barcos y, con el acompañamiento del Intrate solemne, navegan hacia el Puente de Carlos”.

La música acuática era dirigida por el ordinario de la iglesia de la Gran Cruz, Christian Andrea Felber. Además de los músicos y cantores de los Caballeros de Corazón Rojo, también participaban músicos de otras iglesias de Praga. Al público se le repartían textos impresos con las canciones.

Jeho Eminence Miloslav kardinál Vlk na Karlově mostě - Navalis 2009A pesar de que durante el periodo de 1716 a 1728 no tenemos registros de festivales de música acuática organizados por los Caballeros de Corazón Rojo, en los años siguientes las fiestas Navalis de San Juan Nepomuceno en el río Moldava alcanzaron gran popularidad entre praguenses y visitantes de los alrededores. Esto se debió, por un lado, al hecho de que la celebración tenía lugar el día de la víspera de la fiesta de San Juan Nepomuceno, celebrada cada año, y por otro lado a la indiscutible reputación musical y prestigio de la institución organizadora. Gran parte también se debe al organista Simon Brixi, de 27 años de edad, de la iglesia de San Martin en Praga, estudiante de la facultad de Derecho de la Universidad de Carlos, autor de las canciones que se reprodujeron en las ceremonias en 1720. Brixi también fue responsable de la gestión de la música acuática, puesto que los Caballeros de Corazón Rojo no habían elegido al ordinario después de la jubilación de Esteban Nachodsky.

Además de los Caballeros de Corazón Rojo, los festivales de música acuática también eran organizados por otras instituciones tales como los premostratenses de Strahov, los estudiantes del seminario de San Wenceslao de Praga, los músicos del Coro de Praga y los comerciantes de distintas asociaciones. Entre los organizadores aparecen los dominicanos de la iglesia de Santa María Magdalena y los agustinos de Santo Tomás. En 1716 se llevó a cabo una gran fiesta con música acuática en Podskalí con motivo del nacimiento de Leopoldo, hijo del emperador Carlos VI y su esposa Isabel Cristina. Durante la visita del emperador en Praga en 1721, se inició la fiesta Navalis de San Juan Nepomuceno hasta después de su salida, el 18 de mayo, para que la reina y su séquito no tuvieran que pasar por las atestadas calles.

En mayo de 1727 los premostratenses de Strahov conmemoraron el centenario del depósito de los restos de San Norberto de Magdeburgo en Praga. La celebración fue parecida a la celebración Navalis de San Juan Nepomuceno, los barcos partieron desde el actual puente de Esteban, hacia el lugar bajo la estatua de San Norberto.

En el mes de mayo del año en que fue canonizado San Juan Nepomuceno, el festival de música acuática tuvo que ser cancelado debido al mal tiempo y a la corriente del río. El festival fue pospuesto al 9 de octubre del mismo año. A dicho festival estaba invitado el emperador Carlos VI pero se disculpó ya que no pudo asistir.

El memorando que dicta la cantidad de pólvora que se puede utilizar en las fiestas, permitió que se usaran fuegos artificiales y trompetas, pero también puso de relieve el peligro de los incendios. El día de la fiesta se podían contar alrededor de trescientos músicos y cantantes en los barcos, una de las más grandes cifras registradas.

Bajo el Puente de Carlos, cerca de la estatua de San Juan Nepomuceno, un gran número de estudiantes entonó letanías solemnes y el Te Deum. Los barcos fueron acompañados por el toque de trompetas. Durante la clausura de la ceremonia se encendieron fuegos artificiales.Dekorace pro Navalis 2009

Según algunos autores, en octubre de 1729 se tocó la música de Simon Brixi, lo cual puede ser una premisa equivocada ya que en ésta época se dice que hubo un enfriamiento en las relaciones entre el compositor y la orden. Brixi había sustituido hasta ahora al desconocido compositor Francisco Kratochvíl. Una posible razón es la influencia de nuevos estilos estéticos, que llegaron de Italia a Bohemia, y ante los cuales Brixi no fue capaz de responder. En 1735 muere Brixi y Juan Zach se convierte en el nuevo compositor de la orden.

La música acuática en los barcos también fue tocada durante la ocupación francesa de Praga en los años 1741-1742. La mayoría de los barcos fueron retirados de Praga y el resto tomado por los franceses. Los Caballeros de Corazón Rojo se pusieron en contacto con el comandante del equipo francés solicitando el alquiler de dos barcos. El comandante concedió la petición y gracias a ello las fiestas Navalis de San Juan Nepomuceno se llevaron a cabo en el lugar más oportuno, a pesar de las condiciones limitadas.

A la coronación de María Teresa, que tuvo lugar el 13 de mayo de 1743 en la Catedral de San Vito, siguió un mes lleno de fiestas, carnavales, teatros y conciertos. Por supuesto que no faltó la música acuática. El cronista Carlos Rohn hace un registro de las fiesta Navalis de San Juan Nepomuceno con la participación de la emperatriz. Los barcos musicales navegaron durante 18 horas desde la iglesia de la Gran Cruz, acompañados por seis grandes trompetistas. Cuando llegaron al Puente de Carlos, se interrumpió el introito y mientras todos esperaban en silencio la llegada de Maria Teresa, se escucharon tiros procedentes del lado de la Ciudad Pequeña. La emperatriz llegó al Clementino entre las siete y las ocho de la tarde seguida de su séquito, y acompañada por los músicos de Viena imperial y al son del Introito, fue llevada hacia el puente. Allí le fue dado un texto impreso con la sinopsis y empezó la música acuática bajo la batuta de Juan Rohn. A entradas horas de la noche tuvo lugar un concierto de antífonas marianas, letanías y el Regina Coeli. La emperatriz muy contenta comentó: “Esto sí que es opera real”.

Es muy probable que los músicos imperiales también hayan participado en la música acuática, seguramente iban a bordo de barcos especiales.

El conflicto austro-húngaro acerca de la sucesión de Silesia interrumpió la producción de música acuática en Praga durante 1744-1745. En el año siguiente, la fiesta Navalis de San Juan Nepomuceno se celebró ya con música acuática en nueve barcos de gran tamaño posicionados un poco lejos de los arcos del Puente de Carlos, para que los espectadores no se perdieran aquél espectáculo musical. No cabe duda de que precisamente por la calma que existe a los alrededores del Puente de Carlos, no fue tarea fácil para los músicos llenar de vida aquél espacio abierto.

El año 1754 trajo consigo varios cambios en lo que se refiere a la música acuática. El comerciante y burgués praguense Juan Ratzenbecek solicitó un permiso para el ejercicio público de música de baile y entretenimiento. Durante estos eventos habría juegos y sinfonías. Esta petición puede ser considerada como la semilla de la vida de conciertos en Praga, y por lo tanto, la competencia para la música acuática.

Otra intervención fue el decreto de María Teresa, que prohibía el uso de trompetas y timbales en las misas y procesiones. La petición de la reina no se siguió desde el principio, como lo demuestra el número elevado de registros de eventos con trompetas en barcos durante el año de la expedición del decreto. Los trompeteros de Praga varias veces protestaron contra el decreto. En 1767 el decreto fue cancelado.

Desde el año 1758, la música de los Caballeros de Corazón Rojo fue dirigida por Francisco Javier Brixi, autor de la mayoría de las composiciones hasta su muerte en el año 1771.

A mediados del siglo XVIII aumenta la participación de las bandas militares praguenses en las actuaciones musicales públicas. Por primera vez, la banda militar del regimiento Ogilv tocó música acuática en sus barcos durante la fiesta de San Juan Nepomuceno en 1747, en 1765 la banda militar del regimiento del Conde Kinsky, en 1768 y 1769 la música del regimiento de Fernando y en 1770 el regimiento Esterhazy junto con el Conde oboísta Netolicky.

La producción musical de las bandas militares estaba destinada fundamentalmente a las burguesía ascendente de Praga. Desde los años ochenta del siglo XVIII se promovió la tendencia a la organización de grupos musicales de ciudadanos, que tenían un marcado carácter secular y las bandas militares eran uno de sus factores mas importantes.

La secularización de las fiestas de música acuática se desarrolló de la mano con la reforma Teresiana y la reforma política. En 1771, la Oficina Imperial de la corte, como un esfuerzo por mejorar el rendimiento de la población rural, emitió un decreto en el que prohibía la participación de los campesinos en las celebraciones Navalis de San Juan Nepomuceno. En abril del año siguiente se prohibieron las fiestas de peregrinación, en las que fuera necesario pasar la noche fuera de casa. Todos los cambios sociales se reflejan en la música, que en ese entonces tenía una función social completamente diferente.

La música acuática de los Caballeros de Corazón Rojo comenzó lenta e inexorablemente a perder importancia en la vida musical de Praga, convirtiéndose en algo obsoleto.

En el quincuagésimo aniversario de la canonización de San Juan Nepomuceno probablemente no se celebró ningún evento de música acuática, ya que no se menciona nada en las fuentes históricas de la época.

En las últimas dos décadas del siglo XVIII ocurrió un cambio fundamental en el culto a San Juan Nepomuceno. Surgieron dudas expresas sobre la reputación del mártir Juan, en lo referente a la defensa del secreto de confesión.

Este cambio se reflejó en la actuación de las bandas de música acuática durante la celebración de San Juan Nepomuceno, que se consideraba un anacronismo sobreviviente. Al descenso gradual en el desempeño de la música acuática durante la celebración, contribuyen también otros factores. En primer lugar, el emperador José II y su conocida falta de interés por la cultura y la música, así como también la aparición de la política conservadora de Francisco II.

A la orden de los Caballeros de Corazón Rojo, que eran los principales organizadores de las celebraciones de música acuática, le fue quitado este derecho por medio del decreto imperial de 1783, por causas de endeudamiento crónico. También se prohibió a las bandas musicales, en 1781, el uso de fuegos artificiales en la ciudad.

Ohňostroj při Navalis 2009Sin embargo, los barcos de música acuática conservaron su popularidad, aunque de manera bastante alterada. Un informe del año 1787 habla de varias embarcaciones en las que los viajeros disfrutaban del sonido de la música acuática. Es indiscutible que este informe es prueba de que la música acuática pasó de ser algo litúrgico a representar una diversión popular, la cual no era prerrogativa de la aristocracia. Alrededor de 1790, los francotiradores y militares praguenses reclutados en el ejército para la defensa contra posibles ataques a las tierras checas durante la guerra con la Francia revolucionaria, se convirtieron en los principales organizadores de la música acuática. Durante los festivales se tocaba en particular la marcha militar. A las celebraciones solía asistir el comandante militar de Bohemia, el archiduque Carlos, con su esposa, lo cual despertaba el interés de los praguenses que observaban desde las costas cercanas o desde los barcos.

La música acuática también existió durante el siglo XIX, pero su calidad no tenía el nivel necesario para los conciertos.

Un festival de música acuática muy conocido tuvo lugar el 15 de mayo de 1868, en vísperas de la puesta de la primera piedra del Teatro Nacional de Praga. Los organizadores, muy hábilmente, aprovecharon la tradición de la celebración de San Juan Nepomuceno. Los alrededores del Puente de Carlos y el teatro provisional fueron oficialmente encendidos, mientras que un gran barco ricamente decorado navegaba por el río Moldava, llevando a bordo tres grupos de músicos y coristas.

El 15 de mayo de 1881 se celebró una fastuosa fiesta con música acuática de Hlahol en la isla Zofinsky. En el siglo XX, se volvió a la tradición de la música acuática con el Festival de la Primavera de Praga en 1957. Se celebró un concierto nocturno el día 25 de mayo en un barco de vapor Devin, en el que tocó la orquesta sinfónica FOK y el coro Typografia, con el director de orquesta Wenceslao Smetacek.